Escenario Económico Nacional


Actividad Económica

México se ha caracterizado por su economía flexible, la cual ha sido impulsada por la implementación de las Reformas Estructurales, y la aplicación oportuna de medidas fiscales responsables que le han permitido adaptarse a los efectos negativos de un panorama externo que, si bien muestra señales de una recuperación económica global más sincronizada, aún presenta riesgos a la baja. De conformidad con los resultados estimados del PIB, durante el primer semestre de 2017 se observó un crecimiento real de 2.2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Dicho crecimiento se debió al dinamismo observado en las actividades primarias y terciarias al presentar crecimientos del 2.2 y 3.3 por ciento respectivamente, por su parte las actividades secundarias disminuyeron en 0.5 por ciento.

De igual forma, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), registró un crecimiento de 0.8 por ciento en términos reales durante agosto de 2017 con relación al mes inmediato anterior. Este avance fue generado por el comportamiento al alza de las actividades secundarias y terciarias, las que reportaron incrementos del 0.3 y 1.0 por ciento, respectivamente.

El sólido desempeño del mercado interno, la recuperación de la demanda externa impulsada por mejores expectativas para la economía global y la aceleración de la producción industrial y manufacturera de Estados Unidos, la disminución de la volatilidad en los precios del petróleo, la apreciación del peso frente al dólar, así como el establecimiento de un proceso claro para la actualización del TLCAN han impulsado el desempeño de las exportaciones mexicanas tanto petroleras como no petroleras.



Es de destacar la importancia del mercado laboral y el valor de su reactivación para que la economía crezca, el país se desarrolle y se incremente el bienestar de la población.

La evolución de la actividad económica observada en los primeros ocho meses del año está asociada a los efectos positivos de las Reformas Estructurales, en particular la hacendaria y la laboral, que se han traducido en una expansión significativa de la generación de empleos formales.

El aumento anual en el empleo fue impulsado por los sectores de comunicaciones y transportes con un crecimiento de 6.5%, agropecuario con 6.2% y transformación con 5.6%. Los estados de mayor crecimiento anual son Quintana Roo y Baja California Sur, con incremento superior al 9.0%.

La creación de empleo de enero-agosto de 2017 es de 676 mil 241 puestos, el mejor crecimiento reportado desde que se tiene registro en periodos iguales, 261 mil 629 empleos (63.0%) más que el aumento reportado en el mismo periodo de los diez años previos (414 mil 613).

Oferta y Demanda Agregada

De conformidad con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la oferta agregada así como la demanda agregada se expandió a una tasa anual de 2.6% durante el segundo trimestre de 2017, esto es 0.5 puntos porcentuales (pp) superior al crecimiento registrado en el mismo trimestre del año anterior. Cabe destacar que el referido indicador suma 30 trimestres de aumentos consecutivos.

De acuerdo a las estimaciones de la SHCP, para los próximos meses se prevé que las exportaciones no petroleras de México mantendrán una tendencia de aceleración, impulsadas por el mayor crecimiento proyectado para la economía estadounidense y, en particular, de su producción de manufacturas.

El escenario de crecimiento detallado del PIB prevé que las exportaciones de bienes y servicios registren un incremento anual de 7.6 por ciento en términos reales, y que el consumo y la inversión aumenten a tasas anuales de 2.5 y 0.3 por ciento, respectivamente.






Política Económica

La incertidumbre que se presentó a finales de 2016 y principios de 2017 con relación a posibles medidas radicales en las políticas del gobierno de Estados Unidos, combinada con el aumento de los precios de las gasolinas y el diésel hacia el cierre del año pasado en las referencias mundiales, plantearon retos económicos considerables para México. En 2017, la conducción de la política económica por parte de las autoridades hacendarias y monetarias se centró en dar cumplimiento a las dos grandes estrategias planteadas en los CGPE para el referido año aprobados por el Congreso de la Unión, que son preservar la estabilidad macroeconómica y continuar con la trayectoria de crecimiento de la economía nacional.





Estabilidad Macroeconómica (1ra Medida)

Para preservar la estabilidad macroeconómica una primer medida de política monetaria fue el incremento en los precios de forma escalonada y ordenada, decidiendo no prolongar un subsidio regresivo, al adelantar el proceso de liberalización de los precios de las gasolinas y el diésel a partir de enero de 2017, implementando un mecanismo gradual y ordenado sustentado en un análisis de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) para suavizar la volatilidad de los precios locales.

Estabilidad Macroeconómica (2da Medida)

Como segunda medida para preservar la estabilidad macroeconómica fue aumentar la tasa de interés a fin de que funcionará como instrumento estabilizador de los mercados, para lo cual la Junta de Gobierno del Banco Central, reaccionando a la volatilidad en los mercados financieros generada en su momento por el proceso electoral en Estados Unidos, las negociaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea, y recientemente por la implementación de una política monetaria más restrictiva por parte de los principales bancos centrales a nivel mundial.

Expectativas Macroeconómicas

El Banco Mundial (BM) prevé que México en 2017 registre un crecimiento moderado del 2.2 por ciento, debido principalmente a la contracción de las inversiones derivada de la incertidumbre en torno a la política económica de Estados Unidos. El crecimiento pronosticado para 2018 por esta institución es el mismo que para 2017. Por su parte, el FMI en su informe sobre las perspectivas de la economía mundial del mes de octubre, aumentó el pronóstico de crecimiento para México a 2.1 por ciento en 2017, en tanto que para 2018 se ajustó a la baja estimando registre un crecimiento de 1.9 por ciento. Asimismo, la OCDE proyecta que México tendrá un crecimiento de 1.9 por ciento para este año, para 2018 anticipa un incremento de 2.0 por ciento. Lo anterior sustentado en que la economía mexicana se mantiene firme apoyada por el consumo privado que ha estado impulsado por la generación de empleos, la expansión del crédito y el aumento de las remesas. Los especialistas en economía del sector privado en su encuesta del mes de septiembre estiman que el crecimiento económico nacional para 2017 será de 2.1 por ciento y de 2.2 por ciento para 2018. De igual manera, la SHCP estima un crecimiento del 2.0 a 2.6 por ciento para 2017 y del 2.0 a 3.0 por ciento para 2018.

Estimación de Crecimiento Económico del PIB de México 2017-2018
Organismo 2017 2018
Banco Mundial 1.8 2.2
Fondo Monetario Internacional 1.9 2.0
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos 1.9 2.0
Encuestas Sector Privado 2.2 2.3
Banxico 2.0 - 2.5 2.0 - 3.0
Secretaría de Hacienda y Crédito Público* 2.0 - 2.6 2.0 - 3.0
* Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado: Agosto de 2017




Reformas Estructurales

México requería cambios profundos que lograran desaparecer las inercias que mantenían inmóvil al país, por lo tanto el gobierno federal se planteó cambiar la manera en que operaba la economía mexicana, mediante la aprobación de 11 Reformas Estructurales, las cuales persiguen tres grandes objetivos: elevar la productividad, lo que detonará el crecimiento y el desarrollo económico de México; fortalecer y ampliar los derechos para que formen parte de la realidad cotidiana de los mexicanos y, afianzar nuestro régimen democrático y de libertades, permitiéndonos transitar de una democracia electoral a una democracia que brinde resultados concretos.

Dichas reformas aprobadas en los primeros 20 meses de la administración pública federal, se han hecho presente en algunos cambios favorables en el corto plazo para la población. La reforma fiscal dio fortaleza a las finanzas públicas para hacer frente al descenso de los precios del petróleo, por su parte la reforma laboral aceleró la generación de empleos, la reforma financiera permitió incrementar el crédito, la reforma de telecomunicaciones generó un sector con mayor participación, más competitivo, con la reforma energética se logró agregar tecnología y capital al sector.

Tratado de Libre Comercio de América del Norte


Con la renegociación del TLCAN se espera obtener beneficios y ventajas tales como: acceso de bienes y servicios sin restricciones a los mercados de la región; modernización de procesos aduaneros; congruencia de las normas tanto fitosanitarias, zoosanitarias como su aplicación de su naturaleza regional; promover una mayor integración de los mercados laborales; protección de la propiedad intelectual de creadores nacionales; consolidación de la apertura en servicios de inversión; impulso a la participación de pequeñas y medianas empresas; apuntalamiento de los sistemas de solución de controversias; disciplinas de transparencia como de anticorrupción; capitalización, ampliación sectorial y regional del Banco de Desarrollo e incorporar disposiciones que reflejen la transformación del sector energético para el fortalecimiento de la seguridad energética de la región.

Si se decidiera no participar en la renegociación, entre las consecuencias que ocasionaría destacan: el incremento de aranceles que llevaría al comercio bilateral a regirse por los aranceles nación más favorecida (NMF), con este esquema solo 35% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos y 36% a Canadá, estarían libres de aranceles; se reducirían las inversiones ya que la mayoría de las inversiones en el país provienen de Estados Unidos y se crearía un incremento en la incertidumbre e impactaría en las perspectivas de crecimiento de la economía.

Zonas Económicas Especiales

El 1 de junio de 2016 fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la Ley de Zonas Económicas Especiales, la cual considera atraer y estimular capitales tanto nacionales como extranjeros, para hacer productivas las regiones en donde existen núcleos poblacionales con marcados niveles de pobreza, marginación así como desigualdad social para incorporarlas a los mismos niveles de desarrollo alcanzados por las Entidades Federativas con mayor dinamismo económico. De esta manera se constituye como el instrumento legal que da confianza y certeza jurídica a quienes deseen invertir en dichas zonas, además, permitirá la coordinación como la colaboración entre las distintas instituciones públicas de los tres niveles de gobierno con el sector privado, en el que cada órgano e instancia se compromete y obliga a generar propuestas y acciones para alcanzar mejores condiciones para el desarrollo social, económico del país.

La primera fase de desarrollo de las ZEE inicio con los proyectos: Puerto Lázaro Cárdenas, que incluye municipios vecinos de Michoacán y Guerrero; Corredor del Istmo de Tehuantepec, que incluirá los polos Coatzacoalcos, en Veracruz, y Salina Cruz, en Oaxaca; Puerto Chiapas y la zona de Nicho en Yucatán, de los que se espera consumar su instalación durante 2017. En la segunda etapa estarían contemplados el corredor energético de Tabasco, Campeche y en una tercera etapa los candidatos son Puebla en el sector de autopartes e Hidalgo en el sector textil.



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